viernes, 3 de septiembre de 2010

ACHA, Juan (1984). El origen de nuestra estética. México, D.F.

[Ficha 1] Sensibilidad

«Todos poseemos una sensibilidad. Por consiguiente, somos capaces de consumir artes y/o bellezas. todos necesitamos disfrutar de las bellezas, y según ellas nos casamos, admiramos un paisaje y preferimos un objeto. Pero no las necesitamos durante todo el tiempo, y sabemos que muchos hombres nunca requieren las artes para nada (...) en cada acto e individuo, época y cultura cambian las proporciones en que se combinan la sensibilidad con la razón, aunque muchas veces predomina una sobre otra.» (Acha, 1984: 24)

Acha nos habla acerca de la sensibilidad de la belleza y su importancia para el hombre. Como podemos ver, el arte siempre se ha relacionado con la belleza, pero no son la misma cosa. El arte es un factor que incluye la la belleza en varias de sus obras. vemos esto todos los días en los museos, apreciando las obras de arte. sin embargo, este concepto de arte ha cambiado con el tiempo y hoy en día se aprecian en las galerías de arte algunas obras que pueden ser feas o que incomoden al público, pero siguen siendo arte. La belleza es percibida de forma diferente por cada individuo. para un peruano puede verse hermosa una presentación de un plato con un pedazo de carne buen grande y jugoso. En cambio, en los paises en los que la vaca es un animal sagrado, esta presentación es repugnante. La cultura es la que influye en la percepción de belleza. si un niño ve desde pequeño que a su padre le atraen las mujeres delgadas, y toda su infancia observa lo mismo, al crecer él va a ver a las mujeres delgadas como bellas, negando la posibilidad de que le guste una mujer gorda.

Hablando de arte, a un joven le puede parecer artístico un grafiti en la calle, pero a un hombre conservador de 60 años le parece un dibujo feo. La convención de que las obras de arte que se exponen en una galería o museo son las que contienen la verdadera belleza afecta a la sociedad. Por ejemplo, un chico va al museo así no le guste lo que exponen, pero cuando salga podrá decir que es "culto" y que ha ido a apreciar "arte" (refiriendose como arte a solo las obras que están en los museos y no a los grafitis). Acha nos menciona que esto es como una purificación, que después de ver tanto del arte que le gusta porque encuentra belleza en él, se va a purificar viendo el arte de los museos, en los que puede que no encuentre la belleza que encuentra en otros logares.

1 comentario:

  1. Beto
    Fíjate que no todo lo que está en una galería o en un museo está garantizado como "obra de arte. Primero, resulta importante que diferencies entre lo que puedes observar en las galerías que en los museos. Las galerías son instituciones vinculadas al mercado de arte, es decir, empresas privadas. Los museos, muchas veces, al menos en los países de América Latina, suelen funcionar con capital del Estado. No siempre es así y hay excepciones, claro. Pero, en todo caso, una institución museo funciona con una lógica distinta a la de una galería de arte. Suele tener otro tipo de constitución y, en el caso, que no sea estatal tendrá que funcionar con cierta regulación. En el caso peruano, por ejemplo, el Museo de Arte de Lima, no es estatal, pero está sujeto a las reglas que el Instituto Nacional de Cultura supervisa y, ahora, al flamante Ministerio de Cultura. En otras palabras el vínculo entre un museo y el mercado es distinto al de una galería y el mercado.

    Lo que se observa en galerías de arte en Perú, es bastante desigual. Además hay galerías más serias y menos serias.

    En el caso de los museos, en el Perú, hay poquísimos museo de arte. Casi todos son de piezas arqueológicas o de cosas así.

    Augusto del Valle C

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